🔬 Dos estudios publicados en Physical Review Letters aportan datos para entender cómo las explosiones estelares fabrican y dispersan elementos. Un equipo halló que las supernovas producen un 35 % más de titanio-44 de lo previsto; otro detectó que el ciclo níquel-cobre atrapa material, aunque en proporciones pequeñas.
El primer trabajo usa el titanio-44, un elemento radiactivo que permanece cuando el brillo de una supernova ya se apagó. La nueva medición permite estimar cuánto se crea en estas explosiones y elaborar modelos informáticos más sólidos para compararlos con observaciones astronómicas.
El segundo estudio examinó las explosiones de tipo I, donde una estrella de neutrones extrae materia de un cuerpo compañero. El equipo de la Facility for Rare Isotope Beams estudió con más detalle la reacción nuclear que activa estallidos de rayos X. Sus datos indican que el ciclo níquel-cobre retiene material durante esos estallidos, pero solo una fracción pequeña.
✅ Los resultados acercan los modelos a las observaciones y ayudan a seguir el recorrido de los elementos por el cosmos. Aun así, los autores señalan que todavía no se entienden por completo las reacciones nucleares que alimentan estas explosiones; estas mediciones aportan piezas, no la explicación entera.



