🔬 Mostafa Hassanalian, de New Mexico Tech, propone enviar a Marte un robot esférico inspirado en un pillbug y lleno de miles de microdrones «diente de león». La idea busca mapear tubos de lava marcianos, túneles volcánicos que pueden superar 250 metros de ancho y formar redes de más de 1 200 kilómetros.
Los rovers como Curiosity y Perseverance han llevado la exploración marciana sobre ruedas, pero estos túneles les quedan fuera de alcance. Hassanalian dijo a Space.com que los rovers «son del tamaño de un autobús escolar» y por eso no pueden entrar. Además, la atmósfera marciana puede golpear con vientos de hasta 97 km/h.
El plan usa biomímesis: copiar soluciones de la naturaleza en robótica. Un robot tipo bola bajaría por un agujero del techo de una cueva con paracaídas, llegaría al suelo y liberaría miles de drones pequeños. Esos drones viajarían con el viento por los túneles y enviarían datos por radio, con lecturas de humedad y temperatura hasta crear un plano del sistema.
El reto es que nadie ha metido aún una máquina humana en tubos de lava marcianos, así que el viento real dentro de esas cuevas se desconoce. El diseño incluye un ventilador potente si el aire no basta. Como la luz solar no entra, los drones usarían piezoelectricidad generada por un polímero flexible; también irían pintados de blanco para mantenerse más fríos y ligeros.
✅ Si funciona, este tipo de enjambre podría estudiar zonas donde los rovers no llegan y ayudar a evaluar cuevas de Marte antes de futuras misiones humanas. El límite clave es que aún es un concepto: falta probarlo en tubos marcianos, confirmar si hay viento suficiente y medir si los microdrones pueden mapear túneles reales sin perder señal.
Fuente: space.com



