El equipo de K. Tabata convirtió dos columnas atómicas de silicio, separadas por 1,36 Å, en una doble rendija con un haz de electrones focalizado. Las franjas persistieron entre 300 y 900 K y revelaron cómo vibran juntas esas columnas. El método permite leer enlaces atómicos en un cristal.
El equipo usó microscopía electrónica de transmisión de barrido (STEM) y un detector pixelado. Situó una sonda de 1,1 Å en el punto medio de pares Si \[110\] y extrajo patrones de difracción. Al promediar 356 patrones equivalentes aparecieron franjas cuya separación coincidió con los 1,36 Å entre columnas. Si la sonda caía sobre una sola columna, las franjas no aparecían.
El modelo con átomos que vibraban por separado perdió las franjas de orden alto. En cambio, las simulaciones con desplazamientos correlacionados reprodujeron los datos, incluso a 900 K. A 300 K, el ajuste estimó correlaciones de 0,362 en el eje entre columnas y 0,184 en el perpendicular; fueron mayores a 500 y 900 K.
✅ Las franjas permiten extraer cómo se mueven dos columnas vecinas y relacionarlo con la rigidez del enlace en dos direcciones. El resultado se limita a pares vecinos de silicio en esta geometría STEM; el artículo plantea aplicarlo a defectos, interfaces y otros materiales.

