🔬 Rocas traídas por la misión china Chang’e-6 desde la cara oculta de la Luna no apoyan la idea de un gran pico de impactos hace 3 900 millones de años. El equipo de Wanfeng Zhang analizó esas muestras y encontró edades repartidas, un dato clave para reconstruir la juventud del sistema solar.
Durante décadas, muchos científicos planetarios pensaron que la Luna sufrió un aumento brusco de impactos alrededor de hace 3 900 millones de años, llamado Bombardeo Intenso Tardío. Esa idea se apoyaba en rocas de las misiones Apollo y Luna, todas recogidas en la cara visible, donde el impacto que creó Mare Imbrium pudo haber mezclado y repartido restos por una zona enorme.
El nuevo trabajo, publicado el 23 de julio en Science Advances, estudió 28 fragmentos de roca fundida por impactos. El equipo midió dos isótopos de argón para estimar cuándo esas rocas se fundieron y volvieron a solidificarse, una señal usada como proxy de cuándo nació un cráter.
Las muestras de Chang’e-6 proceden de la cuenca Apollo, en la cara oculta. Sus edades van de 4 330 millones a 1 130 millones de años y no forman un grupo alrededor de 3 900 millones. Según los autores, eso apunta a un periodo largo de impactos más regulares, no a un cataclismo breve.
✅ El resultado añade peso a las dudas sobre un único Bombardeo Intenso Tardío y ayuda a revisar cómo se lee el registro de cráteres lunares. El límite es claro: los datos vienen de una sola región. Además, otros expertos preguntan si todas esas rocas son de impacto o si algunas podrían ser volcánicas.



