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Paleo: Una serpiente fósil complica el origen del grupo

Un equipo publicado en Nature describió Tametara mirim, una serpiente fósil del Cretácico hallada en Brasil y conservada en 3D. Sus escaneos micro-CT revelan…

2 min de lectura
23 de julio de 2026
Paleo: Una serpiente fósil complica el origen del grupo

🔬 Un equipo publicado en Nature describió Tametara mirim, una serpiente fósil del Cretácico hallada en Brasil y conservada en 3D. Sus escaneos micro-CT revelan detalles del cráneo, oído interno y cerebro que apuntan a una vida excavadora y a una diversidad temprana mayor de lo esperado.

El fósil procede del estado de São Paulo y tiene entre 85 y 75 millones de años. El ejemplar conserva la mitad posterior del cráneo, mandíbulas y parte anterior del cuerpo, con 103 vértebras presacrales. Según el artículo, Tametara representa una de las serpientes madre que divergieron antes dentro del linaje.

El equipo reconstruyó el cerebro y el oído interno con micro-CT de alta resolución. Luego comparó la forma del telencéfalo y la microestructura ósea con serpientes y otros escamosos actuales y fósiles. Tametara cayó dentro del espacio propio de formas excavadoras: el modelo la clasificó como fosorial con 99,2 % de probabilidad, aunque su precisión global fue moderada, del 65 %.

La comparación con Dinilysia, otra serpiente madre del Cretácico, dio una señal distinta: no fosorial. Para los autores, esto indica que las primeras serpientes no siguieron una sola ruta ecológica. Algunas líneas vivieron bajo tierra, otras en superficie y otras llegaron a ambientes marinos.

✅ El hallazgo ayuda a replantear una pregunta clásica: si las serpientes surgieron en el mar, bajo tierra o en tierra firme. El límite clave es que el registro fósil temprano sigue siendo muy escaso: hay menos de 10 fósiles articulados de serpientes mesozoicas, y pocos conservados en 3D. Además, las inferencias sobre hábitat dependen de modelos comparativos y de un único ejemplar conocido de Tametara.


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