🔬 El Extremely Large Telescope de ESO, en construcción en una montaña de Chile, giró por primera vez sobre su eje vertical. La prueba comprobó que su estructura puede moverse con suavidad para apuntar a cualquier zona del cielo nocturno, pese a pesar cerca de 3 500 toneladas métricas.
La foto muestra la escala del observatorio y a parte del equipo junto a la estructura. El giro no fue un simple ensayo: el equipo necesitaba verificar que el movimiento rotacional funcionara bien antes de que el telescopio crezca aún más.
Para iniciar el movimiento, la estructura se rotó a mano apenas centímetros cada vez. Ese empuje permitió que motores auxiliares tomaran el relevo y completaran el giro. Hoy el ELT pesa unas 7,7 millones de libras, equivalentes a 3 500 toneladas métricas; cuando instalen los espejos y los instrumentos científicos, superará las 10 millones de libras, unas 4 600 toneladas métricas.
Roberto Tamai, director del programa ELT en ESO, dijo que el momento recuerda lo que se logra cuando muchas personas empujan en la misma dirección, tanto en sentido literal como figurado. En la imagen aparece junto a Marco Sciarra, de Cimolai, y Pascal Martinez, gestor del domo y la estructura principal del ELT en ESO.
✅ El avance importa porque valida una función básica del futuro observatorio: moverse para mirar distintas zonas del cielo. El límite es claro: el telescopio todavía no está terminado, y la prueba cubre la rotación de la estructura antes de añadir espejos e instrumentos.



