🔬 Skyroot Aerospace prepara el primer vuelo orbital de Vikram-1, un cohete privado indio de siete pisos ya integrado en Sriharikota. La misión Aagaman busca llevar varias cargas de clientes a órbita baja terrestre, a 450 km. Si sale bien, ninguna empresa privada india habría logrado antes ese objetivo.
Vikram-1 combina tres etapas inferiores de combustible sólido con un módulo superior líquido capaz de reiniciar su motor. Esa pieza puede guiar las maniobras finales y desplegar varios satélites en órbitas distintas durante una sola misión. En febrero, Space.com vio ese módulo en la planta Max-Q de Skyroot, en Hyderabad; cinco meses después, el cohete completo estaba en la plataforma costera.
La carga incluye el satélite SCOPE de Skyroot, una prueba tecnológica de la alemana DCUBED, el satélite SOLARAS S3 de Grahaa Space y Embrace, un brazo robótico de Cosmoserve Space diseñado para capturar basura en órbita. También viajarán dos cargas simbólicas: la obra floral Cosmic Bloom y un cohete miniatura de oro de 18 quilates en honor a Vikram Sarabhai, C.V. Raman y A.P.J. Abdul Kalam.
Skyroot quiere vender lanzamientos dedicados para satélites pequeños que necesitan destinos orbitales precisos. Pawan Kumar Chandana, cofundador y CEO, lo compara con reservar un taxi en vez de tomar un tren. Aagaman será el primero de tres vuelos de desarrollo antes de iniciar vuelos comerciales; si el vehículo rinde como esperan, la empresa aspira a fabricar un cohete orbital al mes en Hyderabad.
✅ El vuelo puede abrir una ruta nueva para las startups espaciales de India, que desde 2020 tienen acceso más claro a instalaciones de ISRO y a un marco para operar. Pero Vikram-1 aún debe probar en vuelo lo que Skyroot ensayó en tierra: alcanzar 450 km, acelerar sus cargas a unos 8 km/s, separar etapas a tiempo y usar su etapa superior reiniciable.



