🔬 Venus Aerospace, una compañía con sede en Houston, cerró una ronda Serie B de $91 millones para llevar su motor cohete de detonación rotatoria, o RDRE, de prototipo funcional a sistema de propulsión escalable. La empresa busca aplicarlo en vuelos hipersónicos, vehículos orbitales y futuras naves espaciales.
Venus completó en mayo de 2025 un lanzamiento de prueba con su vehículo experimental. Según el artículo, fue el primer vuelo desde suelo estadounidense impulsado por un RDRE. Esa prueba también atrajo a Pam Melroy, ex subadministradora de la NASA y astronauta del transbordador espacial, quien se unió cuatro meses después al consejo de la compañía.
Los RDRE no queman el combustible como un motor cohete convencional. Usan una cámara de combustión en forma de anillo y una onda de detonación que circula de forma continua. En teoría, eso produce más presión y empuje con menos combustible. La nueva ronda fue liderada por Mercury Fund e incluyó a Lockheed Martin Ventures.
La empresa imagina varios usos: aviones capaces de despegar desde pista y alcanzar Mach 6, vehículos de transferencia orbital para satélites y motores para naves que aterricen en otros mundos, como la Luna. Sassie Duggleby, cofundadora y CEO de Venus, dijo que el dinero ayudará a madurar el RDRE para producción.
✅ Si Venus logra escalar el diseño, el RDRE podría abrir opciones para vuelos de alta velocidad y misiones espaciales con sistemas fabricables. El límite clave es que la tecnología aún pasa de prototipo a producción: las ventajas de empuje, consumo y reutilización siguen ligadas al desarrollo de sistemas fiables para uso operativo.



