🔬 Arqueólogos en Alemania hallaron el esqueleto de un hombre de unos 25 años dentro de un horno abandonado de hace casi 5 000 años, cerca de Gerstewitz. Su cráneo tenía señales de lesión, y el contexto del hallazgo apunta a tres opciones: asesinato, muerte en combate o posible sacrificio humano.
El hallazgo apareció durante la obra de una línea eléctrica en el centro de Alemania. Según la Oficina Estatal de Gestión del Patrimonio y Arqueología de Sajonia-Anhalt, la tumba pertenece a la cultura de la cerámica cordada, que se extendió por el norte de Europa entre el Neolítico tardío y la Edad del Bronce, alrededor de 2900 a 2050 a. C.
Las tumbas de esa cultura suelen seguir un patrón estricto: hombres sobre el lado derecho, mujeres sobre el izquierdo, todos en posición encogida y mirando al sur. Este hombre sí estaba encogido y orientado al sur, pero no apareció en una tumba común ni bajo un pequeño montículo. Estaba dentro de un pozo usado antes para quemar materiales, como madera o comida, o para cocer arcilla.
Oliver Dietrich, arqueólogo de la oficina estatal, escribió que en casos raros los hornos de esta cultura contienen huesos de vaca o perro interpretados como ofrendas a deidades desconocidas. Por eso el equipo contempla el sacrificio humano como una posibilidad. Dietrich añadió que futuros análisis de laboratorio deberían aportar más datos sobre la tumba y la persona enterrada.
✅ El caso importa porque muestra una tumba que rompe el patrón funerario esperado de la cerámica cordada y aparece en una zona ocupada durante más de 6 000 años. El límite es clave: los expertos aún no saben si la lesión del cráneo indica violencia, batalla o sacrificio. La excavación continuará al menos hasta 2027.



