🔬 Un equipo de Cassidy Sugimoto, de la Universidad Carnegie Mellon, encuestó a más de 10 000 académicos con hijos. Los resultados sugieren que ellas asumen más crianza y usan la flexibilidad laboral para cubrirla. Esa carga cuestiona cuánto ayudan estas políticas a equilibrar el trabajo y la familia.
La encuesta abarcó universidades y centros de investigación de todo el mundo, con parejas académicas y de otros ámbitos. Las mujeres asumían con más frecuencia el papel principal en la crianza. Incluso cuando tenían un papel secundario, hacían más que los hombres que ocupaban ese mismo lugar.
El equipo encontró que ellas usaban horarios ajustables para asumir más tareas de crianza. En parejas de académicos, algunos hombres justificaban su menor aporte con la flexibilidad de la carrera de su pareja. Una encuestada en Estados Unidos relató que recuperaba el trabajo pendiente hasta medianoche o las dos de la madrugada.
Otra encuesta a 26 académicas del Reino Unido recogió trabas para avanzar tras tener hijos. Algunas sentían que trabajar desde casa, salir antes o tener jornadas parciales las hacía parecer menos comprometidas. Otras seguían trabajando durante sus permisos porque nadie cubría sus tareas.
✅ Estos trabajos sugieren que ofrecer horarios flexibles puede reforzar el reparto desigual de la crianza y lastrar las carreras de las académicas. El alcance del estudio británico es limitado: recoge las experiencias de solo 26 mujeres.



