🔬 Un búho de 47 millones de años hallado en Alemania conserva una cucaracha en el estómago. El equipo de Gerald Mayr, del Instituto de Investigación Senckenberg, sugiere que cazaba de día. El fósil ayuda a acotar cuándo los búhos pasaron a la vida nocturna: entre 47 y 35 millones de años.
El ejemplar pertenece a una nueva especie, Masillastrix blattophaga, y era un ave joven de menos de 12 centímetros. Los investigadores lo encontraron en 2025 en el yacimiento de Messel. Le falta el cráneo, pero conserva casi todo el resto del cuerpo y su última comida.
La cucaracha presenta tonos verdiazules iridiscentes, un rasgo que los autores asocian con hábitos diurnos. Otro ejemplar del insecto, hallado cerca del fósil, ayudó a identificar la presa. El estudio, publicado el 2 de noviembre en Current Biology, también señala rasgos de las plumas que apuntan a hábitos diurnos.
Los húmeros, los huesos superiores de las alas, eran robustos; los búhos nocturnos actuales los tienen delgados. El equipo propone que esa diferencia permite inferir cuándo estaban activos. Si la hipótesis es correcta, los primeros búhos nocturnos conocidos datan de hace unos 35 millones de años.
✅ Acotar el periodo ayuda a investigar por qué los búhos adoptaron hábitos nocturnos, una pregunta aún abierta. El cálculo depende de indicios indirectos y de un registro fósil escaso. Además, el ave pudo comer la cucaracha al amanecer o al atardecer.



