🔬 Un equipo de ETH Zúrich probó en ratones un implante que convierte el exceso de glucosa en gluconato mediante electricidad. Durante seis semanas, los animales con diabetes y obesidad mantuvieron el azúcar más estable y perdieron un 10 % de peso, en promedio. El enfoque sigue en fase experimental.
El estudio, publicado el 22 de octubre en Science, describe un pequeño reactor que actúa sobre la glucosa. Su electrodo contiene nanopartículas de oro y platino dentro de un fieltro de grafito. La reacción solo ocurre cuando recibe suficiente electricidad: controlar la energía permite encender o apagar el proceso.
Un teléfono alimenta y controla el implante sin cables mediante energía de radiofrecuencia. Un monitor continuo mide la glucosa y envía datos al teléfono, que ajusta la energía suministrada. Así, el sistema puede retirar más glucosa cuando sobra y reducir su actividad cuando baja. Los ratones tratados tuvieron niveles más estables que los animales sin tratar, sin descensos por debajo de los límites seguros.
El equipo también probó el dispositivo en cinco litros de una solución azucarada, un volumen parecido al de la sangre humana. El reactor logró controlar el azúcar en ese recipiente. Ese ensayo no sustituye las pruebas en animales más grandes ni en personas.
✅ Los resultados sugieren que este enfoque podría complementar los tratamientos para la diabetes y la obesidad. Falta comprobar que procese suficiente glucosa en humanos y mantenga su seguridad y eficacia a largo plazo. Los autores señalan que no busca sustituir una alimentación saludable, el ejercicio ni los tratamientos establecidos.
⚕️ No es consejo médico.



