🔬 Los antropólogos Chris Knight y Jerome Lewis exploran el origen del lenguaje en The Revolutionary Origins of Language. Proponen buscar pistas en prácticas sociales y restos simbólicos de África. Su propuesta aborda una pregunta aún sin respuesta: cómo empezó el lenguaje, del que no quedan huellas físicas tempranas.
Los autores cuestionan la propuesta del lingüista Noam Chomsky: que el lenguaje surgió de golpe por una única mutación genética. Chomsky rechazaba que hubiera aparecido mediante selección natural o un proceso cultural gradual. El libro también repasa el caso del chimpancé Nim, que aprendió decenas de señas para obtener comida y otras recompensas. No llegó a aprender una lengua.
Knight y Lewis buscan un origen social. Sus pistas incluyen mitos, rituales, tabúes de caza, pigmentos de ocre rojo y adornos personales. Buena parte del material procede de África, donde Lewis pasó tres décadas estudiando pueblos cazadores-recolectores, entre ellos los BaYaka de África central. Los autores sostienen que una hipótesis científica debe plantear predicciones que puedan ponerse a prueba.
También cuestionan que el habla naciera durante la caza. Según describen, los cazadores procuran no hablar en voz alta en el bosque y usan señas para avisarse de animales cercanos. Ese comportamiento forma parte de su argumento contra un origen ligado a esa actividad.
✅ El libro propone conectar las preguntas sobre el lenguaje con pistas culturales y arqueológicas que puedan examinarse. El límite es central: no hay pruebas directas de aquellas primeras palabras. Los indicios que reúnen sostienen una propuesta sobre el pasado, pero no resuelven cómo empezó el lenguaje.



