🔬 El geofísico Manoochehr Shirzaei, de Virginia Tech, señala que imágenes radar de Sentinel-1 sugieren que el sistema de glaciar y roca que desencadenó una crecida súbita cerca de la frontera Nepal-Tíbet se aceleró antes del desastre del 26 de agosto. Más de 1 000 personas han muerto y más de 4 000 siguen desaparecidas.
Los datos de radar cubren del 8 de enero al 18 de agosto; la última toma llegó siete días antes del desastre. Cerca de la zona del derrumbe, el sistema avanzaba cuesta abajo a unos 10 milímetros al mes. Esa cifra, por sí sola, no parecía alarmante: glaciares y laderas pueden moverse sin colapsar.
La señal más relevante fue que el hielo y la roca aceleraban cerca de la posible zona de falla. Aún no se conoce la secuencia exacta: un gran deslizamiento de roca pudo arrastrar parte del glaciar, o el glaciar pudo fallar primero y desestabilizar las rocas.
✅ Detectar una aceleración así podría marcar zonas que requieren más vigilancia y conectar esos datos con modelos de crecidas y avalanchas aguas abajo. Pero la señal no habría permitido ordenar una evacuación inmediata: el análisis es preliminar y aún debe descartar otras explicaciones.



