🔬 Una imagen de Landsat 9 difundida por la NASA muestra aguas marrones en las bahías de Hannah y Rupert, en Canadá. Captada el 27 de septiembre de 2026, permite ver aguas teñidas por materia orgánica y plumas de barro en suspensión. Sus colores ayudan a distinguir qué transportan los ríos y qué remueven las mareas.
Los ríos atraviesan bosques boreales y humedales de Quebec y Ontario. Allí reciben materia orgánica disuelta que procede de hojas, raíces, cortezas y suelos en descomposición. Estas sustancias absorben luz azul y ultravioleta, lo que da al agua su tono marrón. Sustancias similares tiñen el agua del té. En la imagen, los ríos Moose, Nottaway y Harricanaw llevan esas aguas hasta mezclarlas con el azul más oscuro de la bahía de James.
Las franjas marrones claras junto a la costa son llanuras de barro, formadas en aguas poco profundas sobre un fondo de pendiente suave. Los ríos aportan partículas finas que se acumulan allí, mientras el terreno asciende por el rebote posglacial. Las mareas y las corrientes remueven ese barro y crean plumas más claras que se mezclan con el agua fluvial.
El tono también tiene un vínculo cultural. La palabra cree pahtaaunaakun significa «color de castor chamuscado» en cree oriental del sur. Evoca tanto el marrón del agua como la presencia del castor en la historia y los mitos de la región. Los pueblos cree han cazado estos animales por su carne y sus pieles durante miles de años.
✅ Los colores permiten reconocer distintos aportes al paisaje: materia orgánica disuelta y barro que las corrientes mantienen en suspensión. El origen de los patrones verdes de la costa es menos seguro: la NASA plantea que podrían reflejar diferencias de humedad y cubierta vegetal.



