🔬 Un estudio del terremoto de Myanmar de 2025 sugiere que la inclinación de una falla ayuda a anticipar dónde habrá más sacudidas. El equipo, con participación del Instituto Scripps de Oceanografía, combinó satélites y modelos para estudiar un sismo de magnitud 7,7. Los resultados podrían orientar escenarios para California.
El terremoto ocurrió cerca de Mandalay el 28 de marzo de 2025 y dejó al menos 3 700 muertos. Para estudiarlo, los investigadores usaron datos satelitales detallados, supercomputadoras y un video de seguridad que captó cómo se abría el suelo. El trabajo, publicado en Nature Communications, revela que la falla de Sagaing tiene una forma casi helicoidal.
La falla se inclina hacia el oeste al norte, es vertical en el centro y apunta hacia el este al sur. Algunos tramos habían acumulado tensión durante 186 años mientras sus rocas permanecían trabadas. Con datos disponibles antes del terremoto, el equipo pudo reproducir el recorrido, la forma y la velocidad de la ruptura.
La falla de San Andrés también está inclinada: apunta hacia el desierto interior de California. Si un gran terremoto se comportara como el de Myanmar, ese lado podría sufrir más sacudidas que el costero. El equipo trabaja en actualizar sus modelos para San Andrés y compartirlos con responsables de emergencias y del diseño de edificios.
✅ Estos modelos podrían ayudar a preparar edificios y comunidades para distintos escenarios de sacudidas. No permiten predecir cuándo ni dónde ocurrirá un terremoto. Además, los sedimentos locales pueden agravar el temblor: Los Ángeles está sobre una cuenca llena de ellos, así que el lado costero también afronta riesgos.



