🔬 El equipo de Mathew Domeier (Universidad de Oslo, Noruega) rastreó cambios del nivel del mar durante 320 millones de años. El estudio sugiere desplazamientos de hasta 0,6 grados por millón de años respecto al eje de giro. Estos movimientos pudieron alterar el clima y los entornos donde evolucionó la vida.
En este fenómeno, llamado «deriva polar verdadera», la corteza y el manto cambian de posición respecto al eje de giro. El ángulo de ese eje respecto a la órbita permanece igual. Regiones cercanas a los polos pasan a latitudes más bajas, o al revés. Durante los episodios detectados, la superficie terrestre se desplazó más rápido que las placas tectónicas.
El equipo comparó mapas del nivel del mar en intervalos de 10 millones de años mediante modelos estadísticos. Buscó cambios opuestos entre hemisferios, el patrón que dejaría este movimiento en los océanos. Los resultados se publicaron el 1 de octubre en Science.
El análisis identificó episodios hace 190–200, 140–150 y 90–100 millones de años, y otro entre 30 y 20 millones de años. También descartó un caso sospechoso hace unos 300 millones de años. El desplazamiento de Pangea hacia el norte se debió a la tectónica de placas.
✅ Estos datos cuestionan la idea de una deriva polar lenta o casi nula en el pasado. Sus efectos pudieron cambiar el clima, pero reconstruirlos tiene un límite: las placas pueden ocultar o imitar su señal.



