🔬 Jim Irons, científico emérito del NASA Goddard Space Flight Center, ganó el Premio William T. Pecora por su papel en Landsat. NASA destaca que ayudó a sostener el registro continuo de datos, defendió una calibración rigurosa y mantuvo las mediciones térmicas en Landsat 8.
Irons fue científico adjunto de proyecto en Landsat 7 y luego científico de proyecto en Landsat 8, desde sus primeros días como Landsat Data Continuity Mission hasta el lanzamiento y la operación. Trabajó con NASA y USGS para que Landsat siguiera dando datos útiles a investigadores de todo el mundo.
En la entrevista, Irons explica por qué la continuidad importa: los cambios ligados al clima y al impacto humano en la superficie terrestre ocurren durante décadas. También subraya que los sensores deben estar bien calibrados; si un dato cambia entre instrumentos, el equipo necesita saber que cambió la Tierra, no el sensor.
Otro punto central fue conservar la banda térmica de Landsat 8. Según Irons, esos datos pasaron de usarse poco a resultar clave para estimar evapotranspiración, medir consumo de agua agrícola en el oeste de Estados Unidos, detectar nubes y vigilar incendios. También anticipa usos junto con Sentinel-2, LIDAR, radar y PACE para bosques, agua, glaciares y regiones en conflicto.
✅ El premio reconoce una idea simple pero difícil de sostener: para ver cómo cambia la Tierra, hay que medirla durante mucho tiempo y con reglas estables. El límite es que el texto es una entrevista institucional sobre trayectoria y liderazgo, no un estudio nuevo con resultados cuantitativos propios.



