Un estudio publicado en Earth’s Future vincula la caída del mar Caspio con la menor entrada de ríos, sobre todo del Volga. Con observaciones terrestres y satelitales, el equipo estima que la temperatura explica cerca del 30 % del descenso y atribuye el resto, de forma provisional, a actividades humanas.
Desde mediados de los años noventa, el nivel del agua ha bajado unos 2 metros. El mar ha perdido cerca de 24 000 km², alrededor del 5 % de su superficie y un área casi equivalente a Sicilia. La lluvia no cambió de forma marcada sobre el lago ni aguas arriba, mientras que la evaporación aumentó.
El Volga aporta cerca del 80 % del agua que entra al Caspio. Los autores señalan presas, riego y otras extracciones repartidas por la cuenca como posibles causas de su menor caudal. AghaKouchak también advierte que el cultivo de algodón para munición puede empujar más riego y extracción de aguas subterráneas en la región.
✅ Si el agua sigue retrocediendo, podría dejar al descubierto un fondo salino cuyos minerales viajarían con el viento, afectar cultivos y dificultar la actividad portuaria. Pero faltan datos detallados sobre las extracciones de agua y los investigadores usaron indicadores indirectos; tampoco conocen con precisión qué materiales contiene el fondo expuesto.


