🔬 Un equipo de la Universidad de Kioto construyó un transistor de carburo de silicio que funcionó de forma estable por encima de 600 °C. El dispositivo busca evitar pérdidas de corriente y problemas de control a altas temperaturas, dos obstáculos para futuros circuitos en sondas que exploren la superficie de Venus.
Los transistores controlan el paso de corriente. Este modelo es un JFET, donde un campo eléctrico modifica la conducción de un canal. Los JFET de carburo de silicio ya eran candidatos para entornos extremos, pero los diseños recientes sufrían umbrales de voltaje poco predecibles y fugas de corriente. Por encima de 350 °C, el material puede dejar pasar corriente incluso cuando el transistor está apagado.
El equipo situó la compuerta bajo el canal conductor y creó dos regiones semiconductoras que bloquean rutas alternativas para la corriente. Midió el encendido, el apagado y el voltaje umbral desde temperatura ambiente hasta 600 °C. A unos 400 °C, el error del voltaje umbral fue menor de 0,1 V.
✅ El transistor podría acercar circuitos capaces de trabajar cerca de los 460 °C de la superficie de Venus y también servir en motores a reacción. Aún falta integrarlo en circuitos más complejos, escalarlo a nivel de oblea y comprobar que todo el encapsulado resiste el calor y la presión.



