🔬 Una empresa alemana, Saxon Q, presentó un ordenador cuántico portátil que usa defectos en diamantes sintéticos y supera los 10 qubits. El sistema funciona a temperatura ambiente, cabe en un rack estándar y se conecta a la red eléctrica, aunque su rendimiento frente a otras plataformas aún no está claro.
La máquina usa vacantes de nitrógeno: lugares donde falta un átomo de carbono y queda un átomo de nitrógeno. Sus electrones pueden prepararse con láseres y manipularse con pulsos de microondas para representar estados cuánticos.
Marius Grundmann, Universidad de Leipzig y cofundador de Saxon Q, atribuyó el avance a añadir azufre al crear esos defectos. La empresa afirma que así controla mejor los qubits. Sus equipos admiten hasta 128 qubits; prevé entregar configuraciones de 512 el próximo año. También reportó una fidelidad de 99,92 % antes de corregir errores y, después, 99,98 % en operaciones de un qubit, cifras que Live Science no pudo verificar de forma independiente.
✅ Si el sistema rinde de forma comparable a otras arquitecturas, permitiría ejecutar código cuántico sin criogenia ni depender de la nube, algo útil cuando la latencia importa. Pero faltan comparaciones independientes y escalar plantea un límite: los chips actuales solo admiten ocho o 16 qubits, mientras que tareas mayores exigirían cientos o miles en una sola matriz.


