🔬 Una prueba de un año en Arizona, Estados Unidos, reunió a 15 equipos para evaluar 12 satélites que detectan metano. Los sensores diseñados para ese gas detectaron entre el 92 % y el 100 % de los casos con emisiones. El resultado apunta a su utilidad para vigilar grandes fuentes.
El estudio, publicado en Nature, usó una prueba a ciegas con 746 eventos. Hubo 481 emisiones medidas, de entre 9,5 y 1 183,7 kg por hora, y 265 controles sin liberar metano. Los equipos, de nueve países, entregaron más de 2 250 estimaciones tras el paso de los satélites.
Los sensores diseñados para metano registraron entre un 0 % y un 11 % de falsos positivos. Su error porcentual absoluto medio al medir el caudal fue del 44 %. Los sensores adaptados detectaron entre el 62 % y el 88 % de los casos con metano. En ese grupo, el error porcentual absoluto medio fue del 46 %.
Los métodos con inteligencia artificial generaron el 79 % de los falsos positivos del ensayo. Los sensores que cubren grandes zonas terrestres detectaron poco en los caudales probados, aunque ofrecen cobertura global y archivos históricos.
✅ Los datos sugieren que algunos satélites pueden detectar y medir fuentes concentradas de metano si se conoce su lugar aproximado. Las nubes también limitaron los resultados. Una cobertura superior al 20 %, medida desde tierra, empeoró el desempeño de todos los sistemas.



