🔬 Varios estudios recogidos por Nature sugieren que las herramientas de IA generativa pueden volver más parecidos los textos, las ideas y algunas actitudes de quienes las usan. Aunque a veces elevan la novedad que perciben evaluadores, también reducen la diversidad entre respuestas humanas y culturas.
Emily Wenger, Universidad Duke, comparó 22 modelos de lenguaje con 102 personas en tres tareas creativas. Los modelos dieron ideas algo más originales que las humanas, pero sus respuestas se parecían más entre sí. Otros trabajos hallaron el mismo patrón en relatos y lluvias de ideas: la IA puede mejorar las valoraciones de novedad, mientras concentra las propuestas alrededor de fórmulas similares.
El efecto también aparece fuera del laboratorio. Un análisis de más de 400 000 artículos científicos detectó que, tras el lanzamiento de ChatGPT, cada autor publicó más, pero los textos ganaron similitud de contenido y estilo. Zhivar Sourati, Universidad del Sur de California, y sus colegas observaron menos variación lingüística en noticias locales, preprints de arXiv y Reddit. Al usar modelos para corregir gramática, borraron rasgos de personalidad, valores y demografía.
En otro estudio, el autocompletado acercó la escritura de participantes de India y Estados Unidos; los textos de India adoptaron expresiones más estadounidenses y perdieron detalles sobre celebraciones como Diwali. Además, varios experimentos apuntan a que el sesgo de un modelo puede trasladarse a lo que escriben y opinan los usuarios, incluso semanas después.
✅ La IA generativa podría estrechar el abanico de ideas si se usa como guía constante, sobre todo en tareas complejas o con reglas estrictas. Pero estos trabajos cubren herramientas y tareas concretas; no prueban que la IA ya haya uniformado a la sociedad ni que ese resultado sea inevitable.



