🔬 La escritura puede fijar ideas durante siglos o ayudar a conservar y difundir saberes. Russell Gray, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Alemania, investiga cómo afecta al cambio de las lenguas. Entender ese efecto ayudaría a saber si escribir acelera o frena el cambio cultural.
Charles Perreault, de la Universidad Estatal de Arizona, explica que una regla escrita puede parecer la única versión correcta. Eso podría cerrar el paso a otras formas de pensar. Un análisis de 2017 examinó más de 4 000 baladas británicas y estadounidenses de los siglos XVI al XX. Las melodías escritas cambiaron menos que aquellas transmitidas de forma oral.
Pero escribir también permite guardar saberes fuera del cerebro. Así podría reducir lo que perdemos cuando alguien olvida algo o muere. Perreault propone que conservar ese saber y facilitar que circule podría acelerar el cambio cultural acumulativo. El propio investigador advierte que esta idea sigue siendo una hipótesis.
El equipo de Gray usa métodos de la biología evolutiva para seguir las lenguas mediante árboles de parentesco. Aislar el efecto de escribir resulta difícil: la escritura surgió de forma independiente unas cuatro veces y se extendió por contacto. Además, Gray señala que la alfabetización masiva es reciente. Una escritura reservada a élites religiosas podría tener menos impacto.
✅ Ambos expertos creen que la escritura podría acelerar el cambio cultural en conjunto. Aún falta probarlo: es difícil separar su efecto del comercio, las guerras o la religión.



