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Tecnología: “fantasmas” de IA que consuelan

Un estudio con 16 voluntarios probó chatbots que imitaban a seres queridos fallecidos. Muchos dijeron que hablar con ese “fantasma” fue reconfortante…

2 min de lectura
20 de julio de 2026
Tecnología: “fantasmas” de IA que consuelan

🔬 Un estudio con 16 voluntarios probó chatbots que imitaban a seres queridos fallecidos. Muchos dijeron que hablar con ese “fantasma” fue reconfortante, incluso cuando el bot inventaba datos. El equipo de Jack Manning (Universidad de Colorado Boulder) concluye que, para algunas personas, pesa más el encaje emocional que la exactitud.

La idea de conversar con una re-creación de alguien que murió puede sentirse inquietante o catártica. En este trabajo, publicado el 12 de junio en las actas de la Designing Interactive Systems Conference, participaron solo personas dispuestas a usar esta clase de tecnología. En general, reportaron una experiencia positiva: «Sentí que estaba hablando con mi abuelo», dijo una participante; otra: «Siento que estoy logrando el cierre que tanto necesitaba».

El chatbot solo tenía como base una encuesta breve que cada persona completó sobre su ser querido. Cuando faltaban detalles, el bot a veces “rellenaba” con fabricaciones (por ejemplo, mencionar un trabajo que esa persona nunca tuvo) y muchos participantes siguieron la conversación sin detenerse. En cambio, los errores de tono o estilo molestaron más: en un caso, el bot no usó emojis; en otro, llamó a alguien «champ», algo que el participante dijo que su ser querido nunca habría dicho.

El estudio tuvo medidas de seguridad: un investigador humano medió cada conversación y revisó las respuestas antes de enviarlas. Aun así, el mundo real es más desordenado: cualquiera puede pedirle a un chatbot que imite a alguien que murió, y ya hay empresas que venden recreaciones con texto, voz o cara generados por IA. Los voluntarios vieron riesgos, como volverse demasiado dependientes o no gustarse a sí mismos si lo usaran de forma continua.

✅ Estos resultados sugieren que, para quienes buscan estas conversaciones, la “sensación de realidad” puede venir de cumplir expectativas sociales y emocionales, no de acertar cada dato. El límite clave: participaron solo personas abiertas a la idea y, además, hubo mediación humana; fuera del estudio no hay “barandales” consistentes, lo que preocupa a los autores.

⚕️ No es consejo médico.


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