🔬 La testosterona gana terreno como tratamiento para la menopausia, pero los ensayos no respaldan su uso para aliviar múltiples síntomas. Susan Davis, de la Universidad Monash, señala que no han mostrado mejoras en niebla mental, ánimo o bienestar. Una revisión sí sugiere 0,85 encuentros sexuales satisfactorios adicionales al mes en mujeres posmenopáusicas.
Un estudio estadounidense de 2026 registró más de 90 000 recetas de testosterona para mujeres en 2025: un 58,7 % más que en 2024. Predominaron las mujeres de 45 a 64 años y aquellas con diagnóstico de menopausia. La FDA no ha aprobado esta hormona para tratar la menopausia ni las etapas anterior y posterior.
El posible beneficio sexual procede de una revisión de 36 ensayos aleatorizados con 8 480 participantes que compararon parches de testosterona con placebo. Los datos sugieren que podría ayudar a mujeres posmenopáusicas con trastorno del deseo sexual hipoactivo: poco o ningún deseo que genera malestar. Ese beneficio modesto no respalda las promesas de grandes cambios sexuales. Otros ensayos tampoco han mostrado mejoras en los huesos o la función muscular.
Las dosis plantean dudas. En países como Estados Unidos, los médicos adaptan productos destinados a hombres, con dosis que pueden variar mucho. Un exceso puede agravar la caída del cabello, volver la voz más grave o aumentar el tamaño del clítoris. Con dosis menores, los ensayos han registrado acné leve, piel grasa y más vello facial y corporal. Los efectos sobre el corazón y el riesgo de cáncer de mama siguen poco claros.
✅ El beneficio descrito es modesto y se refiere al deseo sexual bajo que genera malestar. Faltan datos para valorar el uso general en la menopausia y sus riesgos. El ensayo británico ESTEEM evaluará síntomas y bienestar, con resultados previstos para 2028.
⚕️ No es consejo médico.



