🔬 Entre el 10–15 % de quienes usan fármacos GLP-1 pierde poco peso o nada. Los científicos investigan qué factores explican estas diferencias y cómo podrían ayudar a elegir tratamientos para cada persona. La Endocrine Society ha pedido priorizar esta línea de trabajo, que todavía está en sus primeras etapas.
Los ensayos clínicos y los datos de uso cotidiano coinciden: las mujeres tienden a perder más peso que los hombres. Estos fármacos imitan una hormona natural llamada GLP-1 y se recetan para la obesidad y la diabetes tipo 2.
Un estudio de 2024 analizó a mujeres posmenopáusicas que tomaban semaglutida. Quienes también recibían terapia hormonal sustitutiva perdieron más peso que quienes no la recibían. Otro estudio, publicado en febrero, encontró resultados similares con tirzepatida. Daniel Drucker, endocrinólogo de la Universidad de Toronto, señala que estos datos sugieren que el estrógeno podría potenciar sus efectos. El mecanismo molecular aún no se conoce.
Los investigadores también exploran los genes y factores de conducta. Ruth Loos, epidemióloga genética de la Universidad de Copenhague, advierte que faltan datos sólidos sobre cómo los genes influyen en la respuesta. Saber mucho sobre la genética de la obesidad aún no permite explicar quién perderá peso con estos medicamentos.
✅ Entender estas diferencias podría ayudar a desarrollar terapias y elegir el tratamiento con más posibilidades de funcionar para cada persona. Pero la medicina de precisión para la obesidad sigue siendo una aspiración: faltan respuestas sobre por qué algunas personas apenas pierden peso.
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