🔬 Un equipo de la Universidad de Sídney creó copias miniaturizadas y personalizadas de arterias carótidas para observar cómo se forman y desprenden coágulos. En seis pacientes, arterias que parecían similares mostraron comportamientos distintos. El modelo sugiere que podría aportar datos para elegir tratamientos y valorar el riesgo de ictus.
El equipo partió de tomografías computarizadas de cada paciente para imprimir en 3D una réplica plástica de su arteria carótida, incluidas las zonas estrechadas por placas grasas. Cubrieron el interior con colágeno y células del revestimiento arterial. Después hicieron circular sangre humana a una velocidad y presión que imitaban las del cuerpo.
Una lesión láser muy pequeña dejó expuesto el colágeno y permitió ver, al microscopio, cómo aparecía la trombosis: la formación de un coágulo dentro de un vaso. Dos arterias con un daño aparente similar respondieron de forma distinta porque su forma tridimensional cambió el flujo sanguíneo. Esas diferencias influyeron en si el coágulo permanecía estable o soltaba fragmentos.
✅ Las imágenes médicas muestran cuánto se estrecha una arteria, pero no bastan para anticipar cómo se comportará un coágulo. Estos modelos podrían complementar esas imágenes al elegir entre tratamientos que actúan sobre las plaquetas o sobre la proteína VWF. El trabajo es una prueba de concepto con solo seis pacientes; aún debe ampliarse antes de usarse como paso diagnóstico.
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