🔬 La esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH) ya cuenta con dos opciones farmacológicas para personas sin cirrosis y con fibrosis: resmetirom y semaglutida. Una revisión en Nature describe este cambio y plantea que los casos de MASH no siempre deberían tratarse igual.
La MASH es la forma progresiva de la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica. Además de cirrosis y carcinoma hepatocelular, se asocia con enfermedad cardiovascular y enfermedad renal crónica.
La revisión reúne terapias que actúan sobre el metabolismo, la fibrosis, la inflamación y el eje intestino-hígado. Entre ellas figuran agonistas de PPAR, análogos de FGF21 y tratamientos basados en incretinas o glucagón. Los autores describen perfiles que se solapan: unos concentran el daño en el hígado y otros destacan por resistencia a la insulina y mayor riesgo cardiovascular.
✅ Separar esos perfiles podría ayudar a elegir tratamientos más ajustados y, quizá, a combinarlos. El límite es que esta revisión describe un campo aún en desarrollo: no establece qué terapia funciona mejor para cada perfil ni resuelve cómo aplicarlo a cada paciente.
⚕️ No es consejo médico.



