🔬 Akhil Bhardwaj, profesor asociado de Estrategia y Organización en la Universidad de Bath, advierte en Live Science que la IA generativa rompe el vínculo entre fotografía y realidad. Su argumento: sin leyes, etiquetas y marcas de agua, las imágenes sintéticas pueden debilitar la confianza pública en hechos compartidos.
Bhardwaj parte de imágenes históricas como Normandía, Tiananmén, el World Trade Center o Alan Kurdi. Según el autor, esas fotografías no solo registraron hechos: ayudaron a sociedades enteras a sentir, juzgar y actuar sobre una base visual común.
La IA generativa cambia ese piso. Hoy puede crear imágenes realistas, emotivas y plausibles de eventos que no ocurrieron o personas que no existieron, con rapidez, bajo costo y a escala. El artículo cita usos en guerra y política: atrocidades fabricadas, victorias escenificadas, protestas falsas o figuras públicas en escenas inventadas. También señala el efecto inverso: una foto real de 250 cruces de poodle en cautiverio fue descartada como falsa.
El riesgo más profundo es el «dividendo del mentiroso»: cuando todos saben que una imagen puede falsificarse, actores maliciosos pueden negar fotos auténticas. Bhardwaj propone etiquetas obligatorias para imágenes hechas con IA, marcas de agua criptográficas, sistemas de procedencia y leyes que asignen responsabilidad por usos maliciosos.
✅ La idea central no es volver a una era de confianza ingenua, sino construir nuevas señales para saber si una imagen es real, sintética o alterada. El propio texto marca un límite: la tecnología por sí sola no basta, porque detectores y generadores avanzan en tensión constante. Harían falta normas, plataformas e instituciones capaces de preservar y explicar esa procedencia.
Fuente: livescience.com



