🔬 Un nuevo estudio publicado en PNAS sugiere que una idea clave sobre el TDAH infantil podría haber sido un espejismo estadístico. El equipo de Matthew Albaugh, Universidad de Vermont, analizó datos del estudio ABCD y encontró que el supuesto retraso en la madurez cortical desaparece al tener en cuenta diferencias entre niños y niñas.
En 2007, un equipo del National Institute of Mental Health usó resonancia magnética en 223 niños con TDAH y un grupo control similar. El trabajo halló que la corteza cerebral, la capa externa del cerebro, seguía un patrón de grosor distinto: en la infancia aumenta y luego disminuye, pero en niños con TDAH ese proceso parecía retrasarse.
La nueva investigación intentó replicar ese resultado con el estudio Adolescent Brain Cognitive Development, financiado por los NIH, que sigue a más de 11 000 niños de 9 y 10 años durante cerca de una década. Al inicio, los autores vieron asociaciones parecidas entre problemas de atención y grosor cortical. Pero al ajustar las distintas tasas de adelgazamiento cortical entre niños y niñas, esas asociaciones desaparecieron.
El equipo también separó la cohorte por sexo. En niños solos y en niñas solas, no apareció relación entre grosor cortical y atención. Dr. Max Wiznitzer, Case Western Reserve University, que no participó en el estudio, calificó el trabajo como «bien diseñado» y dijo que planteó las preguntas correctas. Los autores hicieron análisis con subgrupos con diagnóstico clínico de TDAH y obtuvieron resultados similares.
✅ El hallazgo no cambia que el TDAH sea una condición biológica con un fuerte componente genético, según Albaugh. Sí cuestiona que el grosor cortical sirva como firma fiable del TDAH, algo que tampoco se usaba para diagnosticar ni tratar pacientes. El límite clave: el nuevo análisis partió de problemas de atención reportados por padres, aunque los análisis con diagnósticos clínicos apuntaron en la misma línea.
⚕️ No es consejo médico.
Fuente: livescience.com



