🔬 La Gran Pirámide de Guiza, también llamada pirámide de Keops, ha resistido más de 4 600 años pese a terremotos fuertes cerca de El Cairo. Un estudio publicado en Scientific Reports sugiere que su forma, base, caliza y cámaras internas amortiguan vibraciones que suben hacia la cima.
El equipo de Asem Salama, del National Research Institute of Astronomy and Geophysics de El Cairo, colocó sensores en 37 puntos dentro y alrededor de la pirámide. Midieron el movimiento ambiental cuando no había turistas, para leer cómo responde la estructura sin dañarla.
Los datos mostraron que el movimiento dentro de la pirámide era muy parecido entre puntos: entre 2,0 y 2,6 hercios. El suelo cercano vibraba a unos 0,6 hercios. Esa diferencia podría ayudar a que el monumento quede desacoplado de parte del temblor que viaja por el terreno durante un sismo.
La pirámide perdió unos 10 metros de altura desde que fue construida en el Reino Antiguo egipcio (2649 a 2150 a. C.). Aun así, atravesó un terremoto estimado en magnitud 6,8 en Fayum en 1847 y otro de magnitud 5,9 en 1992, que tiró algunas piedras de la parte superior. Según Salama, también ayudan su base masiva, su cimiento de caliza resistente y su geometría simétrica.
Las cámaras de descarga sobre la Cámara del Rey, situadas a unos 61 metros de altura, parecen cortar el aumento del movimiento hacia la cima. Ya se pensaba que quitaban peso sobre el lugar donde descansó el faraón Keops; el estudio apunta a que también amortiguan el movimiento sísmico.
✅ El trabajo ayuda a vigilar la estabilidad de monumentos antiguos sin perforarlos ni alterarlos, y puede guiar planes de conservación a largo plazo. El límite: los autores midieron movimiento ambiental y planean tomar más datos; además, Salama advierte que cada pirámide puede ser única, porque los arquitectos egipcios cambiaron pendientes y diseños internos con el tiempo.
Fuente: livescience.com



