🔬 Arqueólogos hallaron en Paderborn, Alemania, un cuaderno de madera y cera conservado dentro de una funda de cuero en una letrina medieval. El objeto, de 10 páginas y con escritura cursiva latina, pudo pertenecer a un comerciante hace casi 800 años.
El hallazgo apareció durante obras para un nuevo edificio, según la Asociación Regional de Westfalia-Lippe. El equipo excavó cinco letrinas medievales selladas y sin aire, una condición que preservó objetos orgánicos que suelen descomponerse. En el laboratorio, un terrón de tierra pasó a ser una pequeña funda de cuero con tapa.
El cuaderno mide 8,6 por 5,5 centímetros y estaba dentro de una funda algo mayor, decorada con flor de lis. Ocho páginas de madera son de doble cara y dos de una sola cara; todas contenían cera para escribir con estilete. Los expertos vieron varias líneas en latín cursivo, algunas escritas sobre otras y en distintas direcciones, lo que hará lenta la transcripción.
La decoración con flor de lis podría apuntar a un dueño de élite, porque en la Edad Media ese símbolo se vinculaba con poder real y favor divino. La hipótesis del equipo es que un comerciante de Paderborn anotó negocios o pensamientos: a diferencia de la mayoría de la población, los comerciantes podían leer y escribir. En las mismas letrinas aparecieron barriles, un cuchillo, cerámica, cestería y fragmentos de seda; algunos trozos estaban rasgados en rectángulos y quizá se usaron como papel higiénico tras desechar una tela elegante.
✅ El cuaderno abre una ventana rara a objetos cotidianos de los siglos XIII y XIV, justo porque cayó en un lugar sellado que los conservó. El límite clave: el dueño sigue sin nombre, el texto aún no está transcrito y varias ideas son hipótesis. Si logran asociar la letrina con un terreno concreto, los archivos podrían vincular la tablilla con una persona específica.
Fuente: livescience.com



