🔬 Legisladores de ambos partidos en la Cámara de Representantes de EE. UU. debatieron el 15 de julio cómo frenar el posible uso indebido de investigación financiada con fondos públicos por parte de China. La audiencia siguió al anuncio de la NSF: prohibirá ciertas colaboraciones con entidades vistas como riesgo de seguridad nacional.
La nueva regla de la National Science Foundation entrará en vigor el 1 de octubre. Prohibirá que el personal sénior incluido en subvenciones de la NSF colabore con, o reciba fondos de, «entidades restringidas»: instituciones, empresas e individuos de China y otros países señalados por agencias estadounidenses como amenaza de seguridad. Entre ellas figuran universidades chinas líderes, como la University of Science and Technology of China y Sun Yat-Sen University.
John Moolenaar, republicano de Michigan y presidente del comité que convocó la audiencia, elogió la política de la NSF y pidió a otras agencias científicas adoptar la misma prohibición. Patricia Valdez, del NIH, y Jeremy Ison, del Departamento de Energía, dijeron que revisan esa política, aunque defendieron que sus agencias ya tienen medidas de seguridad.
Los demócratas coincidieron en que las colaboraciones con China pueden abrir espacio al robo de investigación, pero advirtieron que los recortes de personal y gasto en agencias científicas agravan el riesgo. Rebecca Keiser, de la oficina de seguridad de la NSF, declaró que su equipo tiene hoy cinco personas, frente a diez en 2024.
✅ El caso importa porque la NSF financia cerca del 25 % de la investigación académica básica en EE. UU. y antes imponía pocas trabas a colaboraciones internacionales. El límite: la nota describe una disputa política y reglas en curso, no mide cuántos proyectos quedarán bloqueados ni si la prohibición reducirá el robo de investigación.



