🔬 Un equipo de la Universidad de Nankín, en China, sugiere que Conotubus, una criatura tubular del período Ediacárico, se benefició de bacterias hace más de 500 millones de años. El hallazgo apunta al ejemplo conocido más antiguo de simbiosis entre un animal y microorganismos.
Muchos animales viven en estrecho contacto con microorganismos, como ocurre con las bacterias del intestino humano. Sin embargo, faltaban pruebas directas de estas alianzas entre especies en el registro fósil temprano.
Conotubus spp. fue una criatura enigmática, con forma de tubo, que vivió durante el Ediacárico. Zhenfei Wang, de la Universidad de Nankín, y sus colegas basan su propuesta en pistas geoquímicas.
✅ El resultado sugiere que las asociaciones entre animales y bacterias ya podían beneficiar a seres vivos en los inicios de la vida compleja. El límite es claro: las pistas geoquímicas apuntan a una simbiosis, pero el texto no describe una prueba directa de esa relación.



