🔬 Un equipo de la Universidad Radboud trazó mapas corporales de las cosquillas en 448 personas de Países Bajos, Grecia y China. El estudio, publicado el 10 de agosto en Nature Human Behaviour, halló patrones muy parecidos entre los tres grupos y sugiere que esta sensación forma una clase propia.
Cada participante respondió un cuestionario y coloreó en un modelo corporal las zonas donde sentía cosquillas. El cuello, las axilas, el vientre y las plantas de los pies aparecieron de forma constante, tanto entre culturas como entre personas.
El trabajo estudió la gargalesis: presión fuerte y repetida que provoca risa y retorcimientos durante el juego. Es distinta de la knismesis, un roce muy ligero que no provoca risa. Al comparar sus mapas con los del dolor y el tacto placentero, el equipo encontró un patrón propio para las cosquillas.
✅ Los resultados sugieren una base para estudiar las cosquillas con métodos comunes. Pero el trabajo solo incluyó tres grupos culturales y recurrió a cuestionarios y mapas marcados por los propios participantes; harán falta más estudios para confirmar el alcance del patrón.
