🔬 Un equipo analizó a 62 adultos sin experiencia previa con psicodélicos y halló que la psilocibina reorganizó la actividad cerebral en patrones ligados al contexto. La fuerza de ese patrón se asoció con experiencias de disolución de los límites del yo y con cambios de mentalidad al día siguiente.
Cada participante recibió una dosis oral de 19 mg y pasó por fMRI y EEG durante reposo, meditación guiada, música y una película de nubes. Las mediciones se compararon con una sesión basal sin psilocibina. Bajo ojos cerrados, bajó la integración de zonas sensoriales y subió la de regiones asociativas; durante la película aumentó en ambas.
El equipo usó aprendizaje automático para representar la actividad cerebral como trayectorias. Quienes describieron efectos más intensos y positivos mostraron patrones más agrupados y distinguibles según el contexto. Esta relación fue más marcada en experiencias de disolución del yo y de los límites con el entorno, y no apareció en estados de ansiedad o deterioro cognitivo.
✅ El estudio sugiere que el aparente desorden cerebral bajo psilocibina puede esconder una organización temporal ligada a lo que la persona vive. No prueba que estos patrones causen cambios psicológicos: fue un estudio abierto, sin cegamiento, con 62 adultos sanos y sin grupo placebo. ⚕️ No es consejo médico.



