Un equipo cultivó organoides corticales humanos durante más de cinco años y halló que sus células siguieron programas de expresión génica y metilación ligados a la edad. Los relojes epigenéticos estimaron una edad que siguió de cerca el tiempo en cultivo, lo que permite estudiar etapas prolongadas de maduración cerebral.
Para seguir ese recorrido, analizaron 110 organoides y 424 720 células, desde 15 días hasta cinco años de cultivo. Los organoides tempranos se parecían, por sus perfiles de expresión génica, a cerebros fetales del primer trimestre; tras 12 meses surgieron rasgos similares a edades posnatales.
Los modelos de edad basados en metilación del ADN siguieron el tiempo en cultivo con correlaciones de 0,88–0,90. Además, al mezclar progenitores jóvenes y viejos en organoides quiméricos, los progenitores de 9–12 meses generaron células neuronales tardías en dos semanas y omitieron etapas tempranas.
El equipo también probó un medio que favorece la actividad neuronal. Al año, los 9 organoides en ese medio mostraron ráfagas de actividad en red, frente a ninguno de los 8 cultivados en el medio convencional; los de dos años aún mostraban actividad.
✅ Estos organoides podrían abrir una vía para examinar fases posnatales del cerebro humano que son difíciles de estudiar. Aun así, son modelos in vitro: la proporción de neuronas bajó con el tiempo en el medio convencional y los cultivos quiméricos con células viejas tuvieron una tasa de éxito muy baja.



