🔬 El equipo de Lövestam inyectó fibras de tau humana en ratones y observó que la tau de estos animales adoptaba la forma inyectada. El estudio, publicado en Nature, respalda la idea de que esta proteína puede actuar como un molde y propagar su plegamiento anómalo.
Los priones pueden pasar de una forma inocua a otra mal plegada, que tiende a agruparse y es infecciosa. Actúan como moldes: llevan a proteínas funcionales a adoptar una forma tóxica.
Los científicos proponen que la tau y otras proteínas asociadas con enfermedades neurodegenerativas se propagan de un modo parecido. Faltaba apoyo experimental para algunos aspectos de esta hipótesis y sus bases a escala atómica. El estudio aporta datos estructurales que la respaldan.
✅ El hallazgo ayuda a entender cómo la tau podría transmitir su forma dañina a otras proteínas tau. El resultado descrito se limita a ratones que recibieron fibras humanas inyectadas.
⚕️ No es consejo médico.
