Los equipos del Centro de Investigación Glenn de la NASA miden el flujo de aire y el sonido de motores aeronáuticos. Usan micrófonos giratorios, conjuntos de micrófonos y sondas de velocidad para localizar fuentes de ruido. Sus datos permiten comprobar teorías y programas que predicen el ruido de la aviación.
Para estudiar los modos de los tonos de un motor, NASA Glenn desarrolló procedimientos con micrófonos giratorios en los años noventa. Estos equipos han servido en pruebas de concepto a baja velocidad, túneles de viento y ensayos terrestres con motores a escala real.
Los conjuntos de micrófonos permiten localizar fuentes de ruido al procesar las señales que recogen desde distintos puntos. Glenn ha usado su sistema Array48 en chorros de modelos a escala, un modelo de ventilador con rotores contrarrotatorios y un motor militar F404 a escala real. Otro método, desarrollado con fondos de la NASA, usa micrófonos dentro del conducto del ventilador para localizar fuentes sonoras en las palas giratorias.
Las sondas de hilo caliente y los velocímetros láser Doppler miden la velocidad del aire antes, después y entre el rotor y el estator. Los gráficos de esas medidas permiten ver las perturbaciones que crea el rotor. Estos datos también sirven para comprobar los cálculos que estiman el ruido de motores turbofán.
✅ Localizar las fuentes sonoras y medir el flujo de aire ayuda a los equipos a trabajar para reducir el ruido aeronáutico. Cada pregunta exige un instrumento adecuado: un micrófono fijo no permite medir los modos de un tono, por lo que Glenn recurre a micrófonos giratorios.



