🔬 Una mujer de 47 años en Canadá desarrolló alergia al maní tras recibir un trasplante de pulmón. Las pruebas cutáneas detectaron reacción al maní y al piñón dos meses después de la cirugía; un año más tarde, esa reacción había desaparecido. El caso plantea cómo vigilar las alergias del donante.
Durante su recuperación, la mujer sufrió enrojecimiento, picazón, falta de aire y presión arterial baja tras comer cereal. El episodio duró casi dos horas. Después tuvo síntomas similares tras comer un pastel de crema de coco y una barra con almendras.
El donante era un niño de 12 años con alergia conocida al maní. Ninguno de los alimentos que desencadenó los episodios contenía maní de forma conocida, aunque tampoco tenía certificación de estar libre de maní. Los médicos plantearon que el pulmón trasplantado llevaba células inmunes del donante sensibilizadas a alérgenos de frutos secos.
Un análisis de sangre no detectó anticuerpos específicos contra el maní. Los autores sugirieron que anticuerpos unidos a células presentes en el tejido donado podrían explicar la reacción, aunque no pudieron determinar qué tipo de célula intervino. Meses después del primer año, la mujer comió maní bajo supervisión y no tuvo reacción.
✅ Este caso sugiere que los antecedentes detallados de alergias del donante y las pruebas cutáneas tras un trasplante pueden ayudar a detectar alergias adquiridas. Pero describe a una sola paciente y no aclara qué células causaron el cuadro. El informe se publicó en 2011 y el artículo cita una revisión de 2025 que pide mejores etiquetas sobre alergias de donantes.
⚕️ No es consejo médico.



