🔬 Un niño de 6 años en Países Bajos, paciente con leucemia linfoblástica, sufrió una reacción alérgica potencialmente mortal durante una transfusión de sangre. Su presión arterial bajó, apareció un sarpullido, se le hincharon labios, lengua y párpados y tuvo dificultad para respirar. Los médicos rastrearon una posible causa: alérgenos de maní presentes en la sangre donada.
El equipo trató al niño con epinefrina (adrenalina), que redujo la hinchazón de los tejidos, elevó la presión arterial y alivió la respiración restringida. Se recuperó en unos 30 minutos. En muestras tomadas justo después, hallaron niveles inusualmente altos de triptasa de mastocitos, una proteína liberada durante la anafilaxia.
La madre contó que el niño había tenido una reacción similar al maní cuando tenía alrededor de 1 año, y desde entonces lo evitaban. Los médicos contactaron a los cinco donantes de la transfusión: tres dijeron haber comido puñados de maní la noche previa a donar. El reporte menciona al alergeno Ara h2 y a uno de sus “bloques de construcción”, DRP-Ara h2, que tarda más de 24 horas en digerirse y puede seguir uniéndose a receptores y disparar una respuesta alérgica durante ese tiempo. Un test de anticuerpos confirmó la alergia del paciente al maní y detectó anticuerpos contra Ara h2 y DRP-Ara h2m en su sangre tras la infusión. Los médicos señalaron que los datos son consistentes con la hipótesis de que el consumo de maní por parte de los donantes disparó la reacción.
✅ El caso subraya que, aunque las reacciones alérgicas en transfusiones son raras (con estimaciones que van de 0,001 %–0,006 % hasta 0,1 %), sus desencadenantes casi nunca se identifican. Aquí la explicación queda como hipótesis basada en historia clínica, entrevistas a donantes y pruebas de anticuerpos; no prueba por sí sola qué componente exacto causó la anafilaxia. Los autores piden identificar alergias alimentarias en quienes reciben transfusiones y revisar dietas recientes de donantes para reducir riesgos.
⚕️ No es consejo médico.



