🔬 Un análisis de cristales de circón vincula un volcán de 454,4 millones de años, bajo Norfolk y Lincolnshire, con una capa de ceniza de Escandinavia y el Báltico. El hallazgo sugiere que una erupción enorme cruzó el antiguo mar Tornquist, aunque no permite llamarla «supervolcán» con certeza.
El equipo examinó circones extraídos hace 80 años de perforaciones separadas por 65 kilómetros. Estos cristales se forman en magma subterráneo y contienen uranio, cuya transformación en isótopos de plomo permite fechar erupciones. Sus edades coincidieron con las de la tefra de Kinnekulle, una gruesa capa de ceniza que cubre partes de Escandinavia y el Báltico.
La coincidencia apunta a que la ceniza salió del volcán situado en el actual este de Inglaterra y viajó hasta esa región. Los expertos señalan que una erupción de ese tamaño pudo durar de días a semanas, generar flujos piroclásticos y levantar nubes de ceniza de más de 40 kilómetros.
Los vulcanólogos prefieren describirla como una erupción ultrapliniana: las más violentas expulsan más de 1 000 kilómetros cúbicos de material. También hallaron indicios de una erupción anterior, hace 453,7 millones de años. Hoy no queda rastro de ambas en la superficie.
✅ El estudio ayuda a reconstruir una parte muy erosionada de la historia volcánica de Inglaterra. Su límite es decisivo: muchos depósitos fueron enterrados o erosionados, por lo que no se puede calcular bien el volumen expulsado ni confirmar la etiqueta de «supervolcán».



