🔬 ¿Por qué la artrosis es tan común en humanos y rara en los grandes simios? Un estudio publicado en Nature analizó 561 410 cambios genéticos exclusivos de nuestro linaje y halló que frenaron la fabricación de glucosaminoglucanos (GAG), moléculas clave del cartílago. Nuestras articulaciones contienen unas tres veces menos GAG que las de otros simios.
El equipo comparó los genomas de 139 grandes simios con más de 15 700 genomas humanos, además de neandertales y denisovanos. Así aisló las letras del ADN que solo tiene el género Homo dentro de promotores y potenciadores: los interruptores que deciden cuándo se enciende un gen. Luego probó cada variante, en su versión humana y en la ancestral, dentro de condrocitos, las células que forman y mantienen el cartílago. En 15 077 regiones, la versión humana cambiaba de actividad.
Para ver el efecto sobre genes completos, los investigadores fusionaron células madre humanas con las de chimpancé y gorila, y las convirtieron en precursoras de hueso y cartílago. En ese núcleo compartido detectaron 4 463 diferencias propias del linaje humano. Ambos enfoques apuntaron al mismo lugar: la ruta que fabrica GAG. De 21 genes de esa ruta que cambiaban de nivel, 17 estaban frenados. El gen CSGALNACT1, que alarga las cadenas de condroitín sulfato, se activa un 42 % menos que su versión de chimpancé.
Después midieron cartílago real: 139 muestras de 7 simios y 42 personas, en 8 articulaciones. Los humanos mostraron entre 2,6 y 4 veces menos GAG en cada una. La edad y el sexo no explican la diferencia, y el patrón se repite en el codo, el pulgar y la cadera, que soportan cargas muy distintas. Hay un giro: el gen ACAN, que ancla los GAG, ganó en humanos una media de 6 repeticiones extra, en dos pulsos.
✅ Los pacientes con artrosis o degeneración discal tienen entre un 25 y un 38 % menos GAG que las personas sanas; la caída evolutiva medida es del 62 %. Los autores proponen que esto pudo dejar a todos los humanos cerca de un umbral de vulnerabilidad. Es una hipótesis: la muestra de simios es pequeña (7 individuos), buena parte del trabajo se hizo en células de laboratorio y el vínculo con la enfermedad no está probado de forma directa. Tampoco está claro si el cambio fue una adaptación o una relajación de la selección.
⚕️ No es consejo médico.

