🔬 Un equipo con participación de la Universidad Tsinghua puso en marcha un reloj nuclear basado en torio-229. El estudio, publicado en Nature, sugiere que estos núcleos pueden servir como referencia estable para medir el tiempo. Un láser ajusta su frecuencia a una transición nuclear dentro de cristales.
Los relojes atómicos toman su referencia de los electrones. Este reloj la traslada al núcleo del átomo. El torio-229 tiene el único cambio entre estados nucleares conocido que puede abordarse con la tecnología láser actual.
El equipo empleó un láser ultravioleta de 148,4 nm y cristales de fluoruro de calcio con torio-229. Un detector registra cuánto disminuye la luz al atravesar el cristal. Esa señal permite corregir la frecuencia del láser y mantenerlo sincronizado con los núcleos. El cristal mejorado se fabricó con solo 1,4 μg de torio-229.
La inestabilidad relativa bajó al orden de 10⁻¹⁵: una parte entre 1 000 billones. El equipo calculó ese valor a partir del registro del propio sistema de control. Dos cristales fabricados por separado dieron frecuencias que diferían en unos 560 Hz. Los resultados también concordaron, dentro de sus márgenes de error, con mediciones previas de otros cristales.
✅ El resultado abre una vía hacia relojes nucleares compactos, sensores y pruebas de física fundamental. El torio-229 sigue siendo escaso y el control digital deja un 15 % del ciclo sin medir.

