🔬 El Observatorio de Neutrinos IceCube usa casi 100 perforaciones cerca del polo sur para estudiar partículas que llegan del universo. Sus detectores registran la luz azul que surge en el hielo cuando un neutrino de alta energía choca con sus moléculas. Así, el hielo funciona como un observatorio astronómico.
Para instalar los sensores, el equipo derritió agujeros en el hielo y bajó una larga cadena de detectores por cada uno. Cada detector tiene el tamaño de un balón de baloncesto. Después, el agua volvió a congelarse alrededor de las cadenas.
Los sensores captan la luz azul que emiten partículas secundarias rápidas, liberadas tras el choque de un neutrino con el hielo. Esos neutrinos proceden de procesos potentes del universo. IceCube ya ha detectado muchos de ellos, según el artículo.
La fotografía muestra el descenso de una de las últimas cadenas de detectores en 2010. El texto describe IceCube como el mayor detector de neutrinos construido hasta entonces.
✅ IceCube convierte el hielo del polo sur en una herramienta para estudiar neutrinos cósmicos. La fotografía documenta cómo se instaló el observatorio; el artículo no presenta una medición nueva ni cifras sobre los neutrinos detectados.



