🔬 La República de Yibuti firmó el lunes los Acuerdos Artemis en la sede de la NASA en Washington. Es el país número 72 y el octavo africano que se suma. El texto reúne los primeros principios prácticos para dar transparencia, seguridad y coordinación a las naciones que exploran la Luna, Marte y más allá.
Firmó en nombre del país el embajador de Yibuti en Estados Unidos, Mohamed Siad Douale. La ceremonia la presidió Matt Anderson, administrador adjunto de la NASA, acompañado por Frank Garcia, subsecretario de Asuntos Africanos del Departamento de Estado. «Yibuti se une a esta coalición de naciones afines en un momento importante», dijo Anderson. La NASA, añadió, liderará el regreso a la Luna, pero no irá sola: abrirá la puerta a que los firmantes aporten equipos, cargas científicas, ensayos de tecnología y CubeSats a futuras misiones.
El programa espacial yibutiano nació en 2020 y lo gestiona el Centro de Estudios e Investigación de Yibuti, dentro del Ministerio de Enseñanza Superior e Investigación. Sus dos primeros satélites, Djibouti 1A y Djibouti 1B, llegaron a órbita en 2023 y 2024 a bordo de cohetes Falcon 9 que despegaron desde la base espacial de Vandenberg, en California. Douale dijo que su país busca estrechar lazos con Estados Unidos y con el resto de firmantes, y tejer alianzas en ciencia, uso de satélites, enseñanza y formación técnica para sus estudiantes e ingenieros.
Los Acuerdos nacieron en 2020, cuando la NASA y el Departamento de Estado los impulsaron junto a otros siete países fundadores, ante el interés creciente de gobiernos y empresas privadas por la Luna. Quien firma se compromete a explorar en paz y sin secretos, a auxiliar a quien lo necesite, a compartir sus datos científicos, a no estorbar las actividades ajenas y a proteger los lugares y objetos históricos.
✅ Cada firma amplía la red de socios que pueden poner instrumentos o pequeños satélites en las misiones lunares, y para Yibuti abre una vía de entrenamiento técnico difícil de lograr por su cuenta. Conviene medir la noticia: aquí no hay ningún hallazgo científico, sino un acuerdo de cooperación. El anuncio tampoco concreta misiones, fechas ni dinero para Yibuti — la propia NASA habla de «abrir la puerta» a oportunidades futuras.



