🔬 El telescopio James Webb usó interferometría de máscara de apertura para separar detalles muy pequeños en WR 137, los planetas jóvenes PDS 70 b y c, e Ío. Tres equipos obtuvieron datos sobre polvo, material alrededor de planetas y volcanes que el modo habitual no habría resuelto con igual nitidez.
La técnica coloca una máscara con pequeños orificios en el paso de la luz. Así, el espejo principal funciona como varios telescopios menores. El instrumento NIRISS, construido por la Agencia Espacial Canadiense, permitió aplicar este modo de observación.
En el sistema binario WR 137, el equipo DustERS resolvió polvo situado entre 100 y 200 unidades astronómicas de las estrellas. Esperaban un patrón en espiral, pero observaron una línea casi recta. En PDS 70, Webb midió por primera vez el brillo de sus dos planetas a 4,8 micras y halló emisión adicional compatible con material a unos −50 °C alrededor de ellos.
Para Ío, redes neuronales reconstruyeron cinco imágenes tomadas en unos 30 minutos. El análisis ubicó varios puntos calientes volcánicos y rasgos de unos 362 kilómetros; otros, de unos 580 kilómetros, podrían vincularse con escarcha de dióxido de azufre.
✅ Estos resultados muestran cómo la interferometría puede extraer más detalle de Webb y orientar instrumentos futuros. Aun así, cada caso requiere métodos específicos: la forma del polvo de WR 137 aún exige explicación, y las observaciones futuras de PDS 70 deben precisar la temperatura y ubicación del polvo circunplanetario.



