🔬 Artur Davoyan, University of California, Los Angeles, propone un programa para impulsar una nueva generación de velas solares con aceleración característica muy alta (hasta 2 mm/s²) y áreas efectivas de más de 10 000 m². La idea busca apoyar misiones de delta‑V muy alto que hoy quedan fuera del alcance de la propulsión química y eléctrica.
El objetivo de lograr aceleraciones características altas (>0,3 mm/s²) lleva tiempo en el centro de la vela solar, pero ha sido difícil por un problema práctico: cuando crece el área de la vela, también crecen la masa y la complejidad del despliegue. En particular, desplegar grandes membranas durante la puesta en servicio sigue como un obstáculo técnico clave.
La propuesta plantea una arquitectura “fundamentalmente nueva” para evitar el desplegado de membranas y simplificar el despliegue. Combina (i) una estructura de celosía ligera y enrollable que despliega una pila de membranas, cada una con 50–150 m² (limitadas por la cofia del cohete), y (ii) ingeniería de tensegridad para mantener integridad y forma. Ya desplegadas, las membranas forman una estructura en “escalera”, soportada por una celosía central que atraviesa el centro de cada vela sin marco. Guardadas, las velas permanecen sin plegar y se apilan dentro de un contenedor guía o “mothercraft”, que ayuda al despliegue controlado. En Fase I, el plan es diseñar y probar prototipos de despliegue y hacer estudios numéricos del sistema.
✅ Si funciona, esta arquitectura apunta a habilitar misiones como “pole-sitters” de la Tierra y Venus, imagers polares solares y sondas de bajo costo y tránsito rápido hacia planetas exteriores y el medio interestelar. También se plantea para observación solar estacionaria, con sondas en órbitas halo con perihelio a 0,4 UA y a 60° de latitud solar. Límite clave: el texto describe una propuesta y una Fase I de prototipos y simulaciones, no resultados en vuelo.



