Un equipo de la Universidad de Alabama en Huntsville, junto con el Centro Marshall de la NASA, creó un prototipo del tamaño de un bolígrafo que dispara plasma violeta sobre telas. En pruebas redujo más del 75 % de las colonias de esporas y busca ayudar a mantener limpias las prendas de astronautas.
La escasez de agua impide lavar ropa con facilidad durante una misión espacial. Por eso, los astronautas pueden usar las mismas prendas durante días o semanas y guardar las usadas en bolsas herméticas. El problema no es solo el olor: la ropa y la ropa de cama sin limpiar pueden albergar bacterias infecciosas.
El dispositivo genera plasma «frío», cercano a la temperatura ambiente, a partir del aire y el vapor de agua de la nave. Sus electrones chocan con moléculas como oxígeno y agua, lo que forma especies oxidantes, entre ellas ozono. Estas pueden dañar la membrana de las bacterias. El prototipo trata cerca de un centímetro cuadrado cada vez.
✅ Si el sistema escala, podría reducir la masa de productos de limpieza que una misión humana debe transportar, algo relevante para viajes a Marte con poco reabastecimiento. Aún no sustituye una lavadora: no elimina manchas y su tamaño resulta poco práctico; además, el equipo debe filtrar el ozono, que puede ser dañino en grandes cantidades.



